VAGÓN FIJO

En las instalaciones ferroviarias de antaño era habitual encontrar cajas de vagones haciendo el papel de edificio (viviendas, almacenes, oficinas, étc).

Voy a partir de retales del cajón de sastre, en este caso una caja de un J, unas ventanas y puerta de Auhagen junto con unas escaleras sobrantes de unos fosos de Peco, unos palos finos y unos trozos de barandillas.

La base sobre la que situar la caja del vagón es de depron. En este caso para dar la altura hay que duplicar la capa.

Imprimada la caja

Talladas las piedras sobre el depron:

Estructura de madera para la lona que protege la puerta:

Conjunto presentado a ver cómo va la cosa:

 

Primer paso de pintura, una mano base de tierra oscura:

Tonos grises y marrones:

Y finalmente se le saca volumen con un arena más claro:

Estos son los culpables:

El siguiente paso es pintar el vagón, le he dado una mano de oxido y sobre ella un gris medio. Techo con un tono más subido de gris y algún toque de envejecido (desconchones oxido, humo de la chimenea y un vaporizado de arena al conjunto.

Para la lona se corta un trozo de papel de cocina. Lo ideal es que no tenga dibujo, pero es complicado.

Se diluye en agua cola blanca y se homogeniza

Colocado sobre el sitio:

Con cuidado se le aplica con un pincel, al secar adquiere dureza. Se pueden dar tantas manos como se quiera dejando siempre que seque entre manos hasta que adquiera el cuerpo deseado.

Una vez seco se pinta. Dependiendo de la dureza de paso anterior hay que andar con cuidado con el pincel para no romperlo con el agua que aporta este.

Un par de barandillas del cajón de sastre a las que le hace algún desconchón.

Y así queda el vagón. Falta integrar todas sus partes, eso se hará al ponerlo en la maqueta, ahora está solo presentado para la foto, evidentemente es muy mejorable.

Con cuatro retales podemos hacer complementos muy resultones para nuestras maquetas

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *