El ancho ibérico que nunca lo fue, los seis pies castellanos y otras ironías sobre el ancho de vía.

Ante todo, pedir disculpas ya que me vais a permitir que este artículo sea un guiño la ironía dentro del máximo rigor histórico posible.

De todos es conocido que el ancho de vía Ibérico de 6 pies castellanos fue establecido por el informe Subercase (1), pues bien, ni los pies eran castellanos, ni fue ibérico ni (si somos muy estrictos) estuvo nunca implantado sobre el terreno.

El informe indica en su artículo 6º que el ancho de vía debe ser de 6 pies, aunque a nivel coloquial se denominaban pies castellanos en realidad la denominación era “pies de Burgos” (27’86 cm) ya que un par de pies de Burgos formaban una vara de Burgos (83’59 cm)   también llamada coloquialmente vara castellana” (2).

¿Por qué este equipo de ingenieros tomo esta medida tan caprichosa?, podían ser 5 pies, ó 10 o incluso una docena…

La respuesta como casi siempre es, que es más fácil tomar un estándar que ya existe que discurrir uno nuevo y a nivel del transporte de la primera mitad del XIX quien marcaba la norma era el transporte marítimo.

¿Qué tiene que ver el mar con todo esto? Pues que una de las medidas más importantes, la profundidad, se medida en brazas castellanas (hoy llamadas brazas españolas).

¿Y cuánto mide una braza castellana?, efectivamente, 6 pies ó 2 varas, es decir 1671 mm: nuestro ancho sugerido para la vía del tren.

La segunda cuestión es porque se le llama ancho ibérico. En multitud de publicaciones (algunas hasta serias) se asegura que Portugal se vio obligada por compatibilidad a adoptar el mismo ancho que nosotros sus vecinos.

Nada más lejos de la realidad, la primera línea portuguesa tenía un ancho de 1’44 m, hasta que se metió por medio nuestro viejo amigo El Marqués de Salamanca que firma un convenio provisional para seguir con la construcción de la línea de Lisboa hasta la frontera, rebautizada entonces como Linha de Leste, y para el tendido de una nueva línea hacia Oporto (en tronco común con la anterior hasta Entroncamento), llamada Linha Do Norte, cuya concesión se hace definitiva el 12 de septiembre y dos días más tarde, José de Salamanca crea la Companhia Real dos Caminhos de Ferro Portugueses (CRP), cuyos estatutos se publican el 15 de diciembre. Una ley del 11 de mayo de 1860 da posteriormente carta de legalidad a su situación. El propósito era dar continuidad a la red española con ancho de vía de 1674 mm, pero incomprensiblemente se realizó con un ancho de 1664 mm, posiblemente por un error de conversión se adoptó una aproximación a la medida más próxima, los 5 pies portugueses o Passo geométrico (1’65 m). (3)

Volviendo a España se nos plantea la tercera cuestión, si el ancho es de 6 pies, y un pie media 278’6 mm, 6 pies son 1671’6 mm, pero… nuestro ancho actual es 1668 mm, …esto cada vez se lía más.

La mayoría de las líneas iniciales eran concesiones a empresas inglesas que, como históricamente han venido haciendo campando por sus respetos, adaptaron los seis pies castellanos a una unidad que les era más familiar, siendo el cambio a pies ingleses y pulgadas, lo que causó las primeras oscilaciones con respecto a lo prescrito por las normas jurídicas (5 pies ingleses y 6 pulgadas = 1.674 mm) (4)

Y esto fue así hasta que se decidió unificar el ancho y convertirlo en ibérico, tanto en CP como en Renfe, esta última en 1955 decidió que el ancho de vía que debía implantarse en España se redujera en cuatro milímetros, situándose en los 1.668 mm. actuales.

Conclusiones:

  • Los 6 pies Castellanos en justicia eran Burgaleses
  • El ancho ibérico solo lo fue a partir de la mitad del siglo XX
  • Portugal adopto el ancho más ancho por intereses comerciales del Marqués de Salamanca, empezó bien, pero acabo mal.
  • Nunca se instalaron vías a 1671 mm (6 pies) lo más próximo fueron los 1674 mm
  • El único tramo que yo conozca que hoy existe con los 1671 mm de los 6 pies “Castellanos” está en Barcelona (L1 del metro). Ironías de la historia.

 

(1) Informe dado en 2 de noviembre de 1844 por una Comisión de Ingenieros de Caminos de la Dirección General del ramo, y adaptado por ésta al proponer a la aprobación del Gobierno las condiciones generales bajo las cuales se han de autorizar a las empresas de los ferrocarriles. Publicado en la Gaceta de Madrid, de 21 de enero de 1845.

 (2) Medidas fijadas por Carlos IV en 1801, fuente Álvarez, Juan. Temas de historia económica argentina. B. Aires, El Ateneo, 1929. Enciclopedia Espasa-Calpe.

(3) pt.wikipedia.or

(4) http://es.wikipedia.org/wiki/Ancho_ib%C3%A9rico#cite_ref-5

(5) García Enseleit, Christian. «Sistemas automáticos de cambio de ancho de vía en España

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